El laudo arbitrario resuelve la disputa entre el Consorcio Vial Pro y Provias Nacional por la paralización de actividades en la Ruta 10. El Tribunal declaró fundada la solicitud de reprogramación por parte del Consorcio, ordenando a Provias Nacional que la aprobara y asumiera los costos del arbitraje, reconociendo causas externas a la paralización.