Los gastos generales fijos nunca se incluyen en el presupuesto deductivo vinculado. Esto se debe a que son costos que el contratista ya realizó para arrancar el proyecto (como trámites de licitación, instalación del campamento o gastos notariales) y que no se recuperan ni ahorran cuando se elimina una partida de obra. El contratista ya pagó estos gastos independientemente de qué trabajos específicos se ejecuten o no.
Los gastos generales variables, en cambio, sí pueden incluirse en el presupuesto deductivo, pero solo cuando la eliminación de las partidas originales hace que la obra termine más rápido. Estos son gastos que dependen del tiempo que dura la obra, como sueldos del personal, alquiler de oficinas, vigilancia o mantenimiento de garantías. Si al quitar ciertas partidas la obra se acaba antes, el contratista se ahorra esos meses de gastos variables, y ese ahorro debe descontarse en el presupuesto deductivo.
En resumen, los gastos generales fijos nunca forman parte del deductivo. Los gastos generales variables solo se deducen si la supresión de las partidas acorta efectivamente la duración total del contrato.
Fuente: OPINIÓN N° D000027-2025-OECE-DTN del 28.8.2025
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